Espacio mercado Getafe

En este post vamos a ver el espacio donde se realizará la I edición del OnAir Film Fest, en palabras de Nicolás Méndez que escribió este artículo describiendo todo el increíble espacio cultural desarrollado a partir del antiguo mercado de la ciudad de Getafe.

El Espacio Mercado está situado en el corazón de la ciudad, en la plaza de la Constitución, frente al Consistorio. Un espacio multiusos que aúna vanguardia y tradición, y donde todo tipo de eventos culturales tienen cabida. El espacio consta de una gran sala diáfana con capacidad para más de doscientas personas y dos salas pequeñas en la primera planta donde se celebran charlas, cursos y coloquios de pequeño formato. En sus paredes blancas se han expuesto multitud de obras de arte pictóricas, plásticas y fotográficas.

BREVE HISTORIA DEL EDIFICIO

El antiguo mercado municipal de Getafe ha permanecido cerrado más de 16 años. En la década de los años 40 del pasado siglo se derribó la casa que hacía esquina de la calle Madrid y la calle Jardines, lugar donde estuvo ubicado lo que se conocía como el Mercado de Abastos, quedando un solar donde se instalaban los puestos del mercado al aire libre.
Fue en el año 1947, cuando el Consistorio encargó al arquitecto José María Pellón y Vierna, el proyecto de un edificio destinado en su planta baja a mercado y, en la superior, como sede de los juzgados. En 1951 se aprobó el proyecto definitivo del mercado que incluía, además, la oficina de arbitrios.
Las obras dieron comienzo en 1955 y se terminaron dos años más tarde debido a la escasez de recursos y a la falta de presupuesto. Juan Vergara Butragueño era el alcalde en aquel entonces. El mercado se inauguró en 1957 con veinte puestos; y tres años más tarde, en 1960, se abrieron los puestos con cámaras frigoríficas. Estuvo abierto al público algo más de cuarenta años, cerrando sus puertas en 1998. Fue en el transcurso del año 2014 cuando comenzó su rehabilitación y nueva construcción, casi en su totalidad. El nuevo edificio se levanta sobre un solar de 950 metros cuadrados.

SUS ORÍGENES

Entre los bienes de propios que recoge el catastro del Marqués de la Ensenada en 1754, ya se citan como propiedad del concejo las casas de la carnicería y de las oficinas del aceite y del pescado, con su portal, habitaciones, cuartos y corrales, ambas en la plaza, frente a la que sirve de Ayuntamiento. A estas casas se añadieron más tarde las que pertenecían a Valentín Muñoz, en atención al puesto que ocupaban, para destinarlas a los puestos de mercería, por tener que proveerla el Ayuntamiento a los arrendadores de dichas tiendas.

En el siglo XIX se completa la manzana con la adquisición por parte del Ayuntamiento de la finca número 1 de la calle de los Jardines, en el año 1890. Todas esas casas se dedicaron a oficinas municipales de repeso, de utensilios de incendios y de casa habitación del alguacil. Hasta que en 1950 se redactó el primer proyecto de mercado municipal de abastos.

El nuevo edificio además de albergar algunas oficinas municipales, en su planta primera y con fachada a la plaza, dará cobijo al juzgado municipal. Lógicamente la memoria descriptiva de aquel proyecto, cuando se refiere al emplazamiento habla de la plaza del Generalísimo, con vuelta a la calle de José Antonio. En algún documento incluso se habla de la plaza de España para referirse a la del Generalísimo. No consta en ningún sitio que “la plaza” se haya llamado nunca de España. Se ha llamado así, sencillamente la plaza, plaza grande, plaza Real, de la Constitución ya en el siglo XIX, del Generalísimo, y otra vez de la Constitución.

Por fin en 1957 se redacta un nuevo proyecto de construcción de un nuevo mercado municipal. En la parte baja tendría dos locales destinados a tiendas y otro para arbitrios. Subiendo la escalera y en la parte superior, un vestíbulo, una sala de audiencia, oficina general, secretaría y despacho del señor juez. En el ala destinada a mercado se proyectan veinte puestos grandes adosados al muro de fachada y medianería, y dieciséis pequeños situados en el centro de la nave. Además los servicios sanitarios para hombres y mujeres, un pequeño almacén, y la escalera de acceso a la planta superior que cuenta con tres locales de oficina y aseos.

La cubierta de teja árabe sobre armadura de hormigón armado descansa en los muros de fachada y medianería. La fachada se resolvía con unos chapados de piedra de Colmenar, dejando de ladrillo visto el resto del edificio. La carpintería de pino igual que los herrajes de colgar y la seguridad, pintada con una mano de imprimación y dos de color. Sobre el dintel de la puerta principal de la fachada de la plaza la leyenda que definía la utilidad del edificio “MERCADO”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *